Microhistorias del Metro I
Historias van y vienen, tienen pies y ojos, caminan por debajo de la superficie. Se trasladan a través de escaleras eléctricas, pasillos deslavados y algunos futuristas. Un gusano naranja las lleva de un lugar a otro. La mayoría de las veces esas historias tienen pasado y sueños, con miles de ellas hemos compartido destinos, apretones, esperas eternas, miradas perdidas.
Las historias que más me gusta encontrarme son las coloridas, las que me ofrecen una sonrisa y me provocan un sabor dulce en el día. Esas que tienen pelos eléctricos, y ropa estrambótica.Quizá esas historias, sí se lo proponen, curarían tristezas y angustias en el Metro de nuestra gran “ciudad de hierro”.



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